Comentarios

  1. Irma Delfina Miño escribió:

    Mi padre partió el junio del 2013 con 87 años después de tener un ACV que le paralizó medio cuerpo y le hizo perder el habla.Damos gracias a Dios porque siempre estuvo rodeado y contenido por toda la familia,los más íntimos es decir esposa hijos y nietos hasta sus hermanos, sobrinos, primos y amigos,si bien no podía hablar sabemos que con su mirada nos transmitía lo contento que se sentía cuando iban a visitarlo.Los médicos nos informaron que no podría recuperarse del ACV y permitieron que lo trasladaran a su casa y estuvo con asistencia domiciliaria hasta que partió.Un sobrino fue a visitarlo ese domingo(mi padre falleció al mediodía)después de la conmoción tomó un libro que llamó su atención por su nombre pues es artesano y trabaja con semillas,lo comenzó a leer y se sorprendió,decía “Sabemos que si nuestra morada terrestre,este tabernáculo,se deshiciere,tenemos de Dios un edificio,una casa no hecha de manos,eterna en los cielos”2 cor.5.1.Ese libro era La buena semilla.GRACIAS SEÑOR

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