Isaías

Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

Isaías 6:6-8

Parte 1: Profeta en tiempos turbulentos

Parte 2: Decadencia y corrupcion

Parte 3: La verdadera grieta

Parte 4: Discernimiento de los tiempos

Parte 5: Profeta de la esperanza

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