El duro camino al cielo de Paul McCartney
Por: Lic. Esteban D. Larrosa
Fue en un local de la galería de 18 y Gaboto de la ciudad de Montevideo donde compré mi primer long play titulado en su carátula: Flowers in the dirt. Todo el proceso desde la decisión de ir a comprarlo, tenerlo en mis manos y escucharlo por primera vez en un viejo tocadiscos que había en casa representó una gran emoción adolescente que todavía rememoro muy bien. Más tarde me enteré leyendo a los especialistas que este disco representó la “vuelta al ruedo” de Paul McCartney, revirtiendo una década bastante magra en su producción musical
El titulo y la imagen del disco me resultan impactantes todavía, pues refleja el sentir y el pensamiento de uno de los referentes culturales de la década del 60. En ese entonces, el Flower power se convirtió en un símbolo de resistencia no violenta hacia la guerra de Vietnam. También fue adoptado por los Hippies que lucían flores en los diseños de sus ropas, como coronas en la cabeza y las repartían en la vía pública. Más tarde, todo el movimiento psicodélico, la cultura de las drogas y la permisividad social (al que McCartney contribuyó entusiastamente) adoptó la simbología. ¿Cómo es que se produce este vuelco en su pensamiento?
Flores en la basura, como lo dijera la influyente revista Rolling Stone, es una de las imágenes anti-sesentas más convincentes del movimiento punk, pero…¿a quién se le ocurriría siquiera pensar en un McCartney dentro de esa corriente? Sin embargo, Paul merodeó ese camino influido por Elvis Costello quien colaboró con él en cuatro de las canciones de este disco y otras más que trabajaron juntos. Sea como sea, el mensaje es claro. El ex Beatles analiza en That day is done que ella riega flores en la basura. Vaya que es una declaración provocativa para toda una generación que buscaba alimentar ideales ahora perimidos según uno de sus referentes. La canción tiene la solemnidad de un himno tradicional de iglesia y la letra confrontativa de una proclama que golpea al oyente. Yo diría que es una canción concebida para un funeral.
El segundo corte del disco nos lleva en otra dirección: un duro camino al cielo, que en términos de lírica me resulta de lo más interesante que presenta el disco. Mi traducción tentativa es como sigue:
Necesitaba Amor, Necesitaba Un Amigo
Necesitaba Algo, Que Estuviera Allí En El Fin.
En Un Duro Camino Al Cielo
Quiero Entrar, ¿Qué Haré?
En Un Duro Camino Al Cielo
Quiero Entrar Para Estar Contigo.
La espiritualidad de Paul es el fiel resultado de quien vivió intensamente los inicios del camino de la posmodernidad, sin ningún tipo de convicciones religiosas muy arraigadas, como dijo en una entrevista concedida a CNN con Larry King. De madre católica y padre protestante (que se volvió agnóstico) fue bautizado en la confesión materna pero sin recibir una educación en este sentido. Decidió abrazar la meditación trascendental en 1967 así como el vegetarianismo, utilizando hasta hoy las drogas y el sexo como herramientas en un proceso de búsqueda de significado y bienestar.
Lo más fácil sería criticarlo y señalarle lo “pecaminoso” de su andar en la vida, en la típica modalidad religiosa recalcitrante que ningún resultado o muy escaso ha tenido en la generación que representa el veterano músico de Liverpool. Sin embargo, el mismo Paul nos da en esta canción pistas de cómo debería ser el acercamiento para ayudarlo a entrar al cielo. El dice: No estoy pidiendo un pasaje fácil, Así que espero que entiendas. No estoy buscan ningún tratamiento especial, pero no me molestaría una mano. Con tal invitación ¿cómo no ayudarlo?
Al igual que Paul, hay una generación que necesita verdadero amor y amistad, “algo” que no saben nombrar que les ayude a llegar al inquietante final de la vida para conseguir entrar al cielo. Se dan cuenta que el camino no es tan sencillo como lo creían y que las alternativas que escogieron no los han llevado a ningún lugar. Sin embargo, esperan que no los “malentendamos”. En el fondo no están pidiendo un pasillo fácil, ni un tratamiento especial, pero necesitan que los comprendamos, los amemos y les demos una mano misericordiosa de la cual aferrarse para llegar.
Estos días busqué en las cajas de los discos viejos y logré encontrar nuevamente mi primer long play que compré en 1989 (¡Ya han pasado 23 años!) y hoy cuando Paul McCartney revoluciona el ambiente cultural del país por su concierto en el Estadio Centenario y otros países de Latinoamérica me pregunto: ¿Habrá encontrado Paul a alguien que le de una mano para transitar ese “duro camino al cielo” y estar listo para entrar en el cuando le toque el momento?
Lic. Esteban D. Larrosa*
Director – RTM Uruguay




2 Comments
Cuán confrontacional es tu pregunta ¿Habra encontrado Paul a alguién que le de la mano para transitar ese «duro camino al cielo» y estar listo para entrar en el cuando le toque el momento?
Muchas veces he juzgado y actuado carente de misercordia, creyendo que soy mejor que aquellos que no conocen de Dios y no son sus hijos. Gracias es una gran lección de vida para mí. Que Dios los guarde y sustente en el camino a andar que tienen por delante.
Ciertamente algunos de los que admiramos la producción de Paul McCartney presentimos que ha recibido algo especial del cielo y leyendo este excelente artículo podemos decir ahora que el Señor lo ha estado tocando y le tiene preparado un lugar.
Gracias Don Estéban